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I. Los inicios del maximalismo en Salta

 

¡Viva la Revolución Social!

!Viva el «Maximalismo»!

!Viva la Anarquía!

¡Verdad! 8, 1920, Salta.

 

Entre los años 1918 y 1919 diferentes experiencias de luchas sociales marcaron a fuego al movimiento obrero argentino: específicamente, la Revolución Rusa iniciada en octubre de 1918 y los sucesos de la Semana de Enero de 1919 en la Argentina –de los cuales por estos días se cumplen los 100 años de estos luctuosos hechos. Sin dudas, fueron estos los hechos que gestaron de manera directa la publicación salteña ¡Verdad!. Editada durante los primeros meses de 1920, solo se conservan apenas cuatro ejemplares. Con ¡Verdad! el anarquismo Salteño inició un periodo de gran agitación social y cultural que abarcó desde 1920 a 1930. El inicio de esta convulsa década para la provincia comenzó a consolidarse poco después con la aparición del periódico El Despertar en 1921. Posteriormente este periódico salteño formó parte de la Alianza Libertaria Argentina (ALA), la principal organización “maximalista” que núcleo a los llamados “anarco-bolcheviques” a lo largo de varias provincias argentinas.

 

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De este modo, ¡Verdad! constituye uno de los eslabones iniciales de las publicaciones ácratas salteñas de la década, como fueron: El Despertar (1921), El Coya (1924-1930) y Revolución (1924), entre unas pocas más. Por esto, estos cuatro números de ¡Verdad! constituyen una suerte de “hallazgo” y forman parte del fondo documental Max Nettlau alojado en el Instituto Internacional de Historia Social de Ámsterdam (IISH) [1]. Como sostuvo Andreas Doeswijk, si bien esta tradición “anarco-bolchevique” fue inmensamente productiva, hay que entender su escasa representación dentro de los acervos anarquistas conservados y por llegar a ser en cierto modo “ocultadas”. Sobre este asunto y de una manera más contundente lo explica Lucas Domínguez Rubio de la siguiente manera:

“(…) Aunque contemos con estas facilidades, historizar la conformación de estos acervos nos dice bastante sobre el mismo material y las problematizaciones metodológicas necesarias al momento de utilizarlo dentro del corpus de una investigación histórica. Como bien plantearon algunos investigadores sobre el tema, existe en el siglo XX una relación muy estrecha entre lo que podríamos llamar historias “ocultadas” y la difícil accesibilidad a su producción impresa como producto de que quedaron desplazadas política e históricamente. Incluso porque muchas veces sus bibliotecas y su producción impresa fueron intencional y directamente destruidas (…)” [2]. 

Estos argumentos otorgan a la publicación ¡Verdad! una característica común entre estos grupos minimizados [3].

Pero para comprender mejor el contexto social e histórico en el que surg esta publicación salteña resulta necesario considerar varias aristas sobre los sucesos mencionados inicialmente y como estos influyeron en el tono y discurso del anarquismo salteño. Paralelamente intentaremos enmarcar el rol que tuvo ¡Verdad! en la evolución de la prensa anarquista salteña y enumerar algunas de sus características.

Las ideas maximalistas provocaron gran efervescencia entre las/los anarquistas del Río de la Plata (al punto tal que generó una nueva corriente dentro del anarquismo denominada “maximalista”). El historiador Edgardo Bilsky brinda algunas interpretaciones sobre el significado de este término:

(…) En su prensa, los anarquistas intentan definir el “maximalismo”-nombre utilizado por los diarios para designar a los revolucionarios rusos (a los Bolcheviques en particular)-, y lo presentan como un bloque de las izquierdas revolucionarias (social-revolucionarios, la minoría social-demócrata revolucionaria y los anarco-comunistas). Niegan el origen marxista del maximalismo, identificándolo con los métodos anarquistas: “Los maximalistas no son socialistas (en la significación del actual socialismo) […] No sirve para nada que los socialistas internacionalistas se digan ellos mismos marxistas para encontrar semejanzas con los marxistas rusos […] La revolución rusa es fundamentalmente `social´ y el programa maximalistas; bien que no representa totalmente las aspiraciones anarquistas, es revolucionario, porque no se trata de simples reformas […]” Los anarquistas organizan la propaganda y solidaridad activa con la revolución rusa. Crean un comité de agitación Pro-Maximalista, con ramificaciones en el interior del país. Hacia fines de 1918, en el primer aniversario de la revolución, los artículos sobre el maximalismo se multiplican en la prensa anarquista. Los principales periódicos manifiestan hacia la Rusia Soviética simpatías si límites. (…)” [4].

Para el referente anarquista Diego Abad de Santillán, este hecho marcó el debate político, social, económico en el mundo y comenzó a influir directamente en la argentina fue precisamente lo que provocó una nueva época de esplendor del anarquismo en el movimiento obrero anarquista argentino [5].

En Argentina, una primera consecuencia del efecto contagio de estas ideas se produjo durante la segunda semana de enero de 1919, conocida como Semana trágica. Comenzó con una huelga general en la fábrica metalúrgica Vasena de la ciudad de Buenos Aires [6]. La huelga se prolongó durante una semana y las refriegas con el ejército y grupos paramilitares dejó más de 1000 muertos provocando repercusiones de gran magnitud.

Santillán afirmaba que, como consecuencia directa de la represión sufrida por una gran parte del movimiento después de la Semana Trágica, hubo una gran renovación de hombres y mujeres que dieron un muy importante impulso al movimiento ácrata local, multiplicando las publicaciones que circulaban en las ciudades industriales como Rosario, La Plata y Buenos Aires [7]. También destacó que hacia dentro del movimiento local se venía produciendo un intenso debate que se detuvo brevemente en el fragor de las luchas callejeras. Un sector se encolumnó detrás de las ideas que reconocían como maximalistas en el sentido señalado por Bilsky. Fueron estos quienes, después de barajar varios nombres, lanzaron Revolución Social ó Bandera Roja. El primero en desprenderse críticamente y a definirse contrario sobre de a las ideas maximalistas fue el grupo del periódico La Obra (1917) de González Pacheco.

Pero retomemos los hechos de la Semana de Enero para ver cuál fue el impacto que tuvo en el interior de la Argentina hasta llegar, particularmente, a la represión que sufrieron las/los ácratas salteños. El historiador Bilsky esbozó un primer panorama sobre las repercusiones que tuvo la semana de Enero por fuera del epicentro de la huelga general y como fue contenido:

“(…) El lunes 13, la Federación Obrera de la provincia de Córdoba declara la huelga en solidaridad con la Capital. Ésta dura por lo menos hasta el martes. El movimiento abarca igualmente las localidades de Tucumán y llega hasta Salta. En la provincia de Entre Ríos afecta a la Ciudad de Paraná. La policía, sobre todo en los pequeños pueblos del interior, realiza detenciones en masa, operando con una impunidad absoluta, haciendo uso de la violencia mas extrema. En muchas de estas ciudades se forman grupos de guardias civiles en apoyo a las fuerzas represivas. Se confirma, entonces, que el lunes 13 las noticias provenientes del interior del país muestran una tendencia a la generalización de la lucha. (…) [8].

Tal como señala Bilsky la represión hacia las organizaciones obreras contó con diferentes recursos para impedir su avance, contando con la prisión y la deportación [9]. Al igual que en Buenos Aires los focos de estallidos en Salta no tardaron en ser sofocados [10].

De hecho, entre finales de 1919 y comienzos de 1920, los ferroviarios del FCCNA (Ferrocarril Central Norte Argentino) declararon una huelga que tuvo inmensas dimensiones. Se extendió por más de 80 días y fue duramente reprimida. En palabras de los trabajadores del ramal General Güemes, por la represión suscitada “(…) cayeron, víctimas del plomo homicida de la mazorca militar argentina los compañeros Farfán, Flores y varios otros” [11].

Pero, en Salta, como en gran parte de la argentina, la represión, no solo fue potestad exclusiva de las fuerzas estatales, sino que además aparecieron otras huestes parapoliciales dentro de las cuales se destacó un nuevo actor: la Liga Patriótica Argentina [12], encabezada por Manuel Carlés, quien tuvo un trato especial hacia Salta, ya que fue designado interventor de la provincia [13].

Otros dos testimonios nos informan acerca de las consecuencias de los sucesos represivos en Salta. Un primer resumen de aquella jornada fue relatado por un veterano militante anarquista salteño en ese mismo año en el periódico libertario El Despertar:

(…) en una sola noche de Enero de 1919 la policía detuvo cerca de cien personas en una batida que dio por calles y plazas debido a las frecuentes reuniones de improvisados grupos que en forma más marcada de lo que a la burguesía conviene discutían sobre anarquía, maximalismo, etc. (…) [14].

Mientras que un segundo testimonio lo encontramos cinco años después de la represión en el periódico tucumano El Trabajo (1924). Este último informa que el militante anarquista Carrasco fue asesinado por la horda policial en la huelga de 1919 y por tal motivo hacia abril de 1924 la agrupación salteña de tendencia “anarco-bolchevique” organizó un acto en su conmemoración.

(…) Organizado por la activa agrupación C. Anárquica «Despertar» se efectuó un festival el viernes 29 en el teatro Victoria a beneficio exclusivo de la anciana madre del malogrado compañero Justino Carrasco, asesinado por la hora policial en la huelga del año 1919. (…) [15].

Desconocemos el balance total de las/los detenidas/os en allanamientos a locales y domicilios como tampoco un número exacto de muertos durante este periodo, pero estos extractos nos permiten acercarnos a la lucha encarnizada que se vivieron en Salta en el transcurso del año 1919.

II. Propaganda anarquista salteña entre 1918-1921: el surgimiento del periódico ¡Verdad!

 

 

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Ver : Cuatro ejemplares de !Verdad¡

 

Mientras el panorama de publicaciones ácratas porteñas comenzaba a reconfigurarse a partir de estos importantes cambios, el escenario de publicaciones en el norte argentino también fue modificándose a la par de los últimos sucesos. La ciudad de San Miguel de Tucumán, ya desde comienzos de 1900, fue el principal y quizás más importante centro de debate ácrata del noroeste argentino. En los inicios de la década de 1920 encontramos una primera publicación libertaria y maximalista que se tituló La Batalla, un semanario anarquista, que según se informó saldría próximamente en la ciudad de Tucumán hacia los primeros días de marzo de 1919, pero de la cual no contamos con ejemplares conservador ni otras referencias hasta el momento de este relevamiento [16]. También es importante resaltar que La Protesta (Buenos Aires, 1897-2015) circuló también entre las/los anarquistas del norte argentino. Sabemos que Tucumán tuvo como agente de distribución de este periódico a Manuel González, quien por esto fue detenido el 26 de enero de 1919 durante varios meses. Durante el período 1918-1919, la provincia de Salta contó con dos agentes de La Protesta: El primero en la ciudad de Salta fue Tomás González y el segundo en la ciudad de Güemes, Alveira Isaias. No descartamos que estos agentes salteños hayan podido tener la misma suerte que sus compañeros tucumanos [17]. Aunque La Protesta no fue el único periódico porteño al que los salteños tuvieron acceso dado que también se registra la suscripción de Lorenzo Durán al diario de la mañana Tribuna Proletaria (1919-1930), afín a la FORA, durante el mes de diciembre de 1919 [18].

En la provincia de Salta, El Verbo libre (1919-1928) fue el periódico de mayor constancia. Se extendió por casi diez años, pero no se conservan ejemplares conocidos de este medio. Inicialmente, el historiador Miguel Solá destaca a El Verbo libre como un “Periódico independiente, serio humorístico editado por Edelmiro Avellaneda [19]. Más cerca en el tiempo el historiador Rubén Correa retoma esta publicación, y agrega que :

“ (…) fundado en 12 de mayo de 1919 por el poeta anarquista Edelmiro Avellaneda. Sin emparejares en los archivos y hemerotecas, solo contamos con referencias en otros diarios que lo saludan en cada aniversario; la última salutación ocurrió un poco antes de la muerte de su fundador, acaecida en noviembre de 1928. Recordemos que avellaneda era reconocido y respetado por los periodistas de los distintos diarios y periódicos. (…)” [20].

Aunque, quizás por su misma participación en los espacios de prensa, dentro de ciertos círculos anarquistas Avellaneda no tuvo total confianza y llegaron incluso a comentar que :

(…) “¡El Verbo Libre es cloaca libre de Salta! Los obreros -que son muchos los que dan vida- no tienen vergüenza en comprar semejante porquería, sustentar la degeneración y aplaudir el robo y la explotación burguesa! Y decir que hay compañeros que están suscriptos! (…)”  [21]

Además, a este periódico se suman los manifiestos editados por la Sociedad de Pintores Unidos, alineado también a las premisas maximalistas, y el cual interpretamos como el antecesor de la publicación ¡Verdad!. Pese a esto no hemos encontrado registros de sociedades salteñas de Oficios Varios afiliadas a la FORA durante el año 1919. Sin lugar a dudas uno de los principales actores que impulsó la organización gremial y de propaganda afín al anarquismo durante la época de 1918 a 1920 en Salta, fue la Sociedad de Pintores Unidos  [22]. Según observamos en diferentes crónicas del diario La Protesta, intuimos que el gremio de pintores estuvo vinculado en el Norte argentino al sector denominado como los “autónomos” que se encontraban en disputa con la FORA [23]. Sobre este gremio, Miguel Ángel Durand, luchador social y memorialista salteño, en distintas entrevistas señala que hacia 1901 fue el gremio de pintores uno de los principales impulsores del Club Atlético Libertad, que habrían fundado este espacio también junto a organizaciones de albañiles  [24].

 

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En este marco, La Protesta publicó una carta informando que entre finales de 1918 y comienzos del 1919, la Sociedad de Pintores Unidos de Salta comenzó a hacer circular en en Salta unos manifiestos titulados “Lo que es el maximalismo”. Este artículo describe muy brevemente la situación política gubernamental salteña y enfatiza el comienzo de la propaganda en la provincia:

“Salta Nuestra propaganda – El nuevo gobernador – Manifiesto maximalista En esta provincia, la propaganda de nuestros ideales es sumamente escabrosa, pero a pesar de todo, se hace algo y a veces mucho, por más que nuestras fuerzas son completamente débiles Y nos pasa esto, porque sabemos encarar las cosas con un temperamento sano y firme, de todo hombre consciente; y es este temperamento quien nos dará la pauta del principio de la revolución social, que no se iniciara mientras no sepamos encarar nuestros hechos con un criterio calculista y razonador. Salta tiene un gobernador, el rengo Castellanos, poeta, borracho y radical. Su renguera es como la del perro, falsa. Es rengo cuando le conviene, como ahora. Aún no sabemos que opinara de nuestras ideas, por más que se dice liberal el hombre. Lo probaremos dentro de poco y entonces sí, sabremos con que arado hemos de roturar esta tierra de «chicha» y de «cotos». Hemos repartido unos manifiestos maximalistas, editados en esa, por la S. «Pintores Unidos» y titulado: «Lo que es el maximalismo» Ya ven, pues, camaradas; hacemos más de lo que nuestras fuerzas nos permiten, y obramos así en reemplazo de los que nada hacen… Corresponsal Enero 2, 1919.” [25] 

Estos manifiestos -que serían los primeros del periodo 1918-1919 y de los cuales no tenemos ejemplares- le otorgan mayor relevancia al periódico salteño ¡Verdad!, al ser estos los únicos ejemplares que sí se conservan [26].

Al respecto, existen dos responsables gracias a los cuales se resguarda hasta la actualidad algunos números. El primero, como ya señalamos, fue Max Nettlau, cuyo fondo documental se conserva el IISH y recientemente fue digitalizado [27]. Pero sin dudas el otro de los responsables de su conservación fue un activo militante de la Agrupación Comunista Anarquista Despertar, Luis Martínez Fresco. En 1922, Fresco envió una carta al historiador Max Nettlau quien por entonces residía en la ciudad de Viena. Esta carta fue acompañada por “un paquete con diversos periódicos y hojas”. Entre las publicaciones enviadas que pudimos detectar figuran: ¡Verdad! (1920) – los números 1-2 y 8-9 – y El Despertar (1921) – los números 6 y 7 -. Deducimos que ambas publicaciones fueron una continuación de la otra y no descartamos que Fresco haya participado en ¡Verdad! desde sus inicios [28]. Ambas publicaciones resultan hoy día las fuentes más directas sobre el movimiento obrero salteño en los inicios de la década de 1920, y sin lugar a dudas aportan un sin número de datos sobre las/los ácratas de esta región del norte argentino. Incluso sobre estos dos periódicos no existen referencias en los tres informes sobre la prensa anarquista argentina que se editaron entre los años 1923 y 1932 [29]. Como vemos este es otro argumento que le da mayor verosimilitud al hallazgo de la publicación ¡Verdad! razón por la cual viene a dar luz sobre un tramo desconocido hasta el momento [30].

 


Notas

[1En este mismo archivo (IISH) pero en el fondo Ugo fedelli también se encuentran a resguardo 5 ejemplares completos del periódico anarquista salteño El Coya (1924-1930). Ver: Sobre el anarquismo en Salta: Una aproximación a El Coya (1924-1932). Periódico de los gremios Autónomos en http://americalee.cedinci.org

[2] Domínguez Rubio, Lucas (2018), “Mente y la avanzada universitaria del grupo Justicia: una desventura historiográfica”, en AMÉRICALEE. El portal de publicaciones latinoamericanas del siglo XX. ISSN: 2545-823X. Disponible en: <www.americalee.cedinci.org>

[3](…) cuyos protagonistas, cuando fueron mencionados en la bibliografía especializada, aparecieron distorsionados, minimizados y hasta vilipendiados (…) ”. Doeswijk, Andreas, Los anarcobolcheviques rioplatenses (1917-1930). Buenos Aires: CeDInCI, 2013.

[4] Bilsky, Edgardo J. (1984). La Semana Trágica. Buenos Aires: CEAL, p. 101.

[5] “(…) Desde 1918 en adelante la revolución rusa y la terminación de la guerra originaron en el movimiento obrero de la Argentina un nuevo período de esplendor y de actividad revolucionaria que recordaba el de la época del Centenario. Los sucesos que ponían en conmoción a todo el proletariado se sucedían unos a otros y en poco tiempo la voz de los anarquistas sonó más fuerte que ninguna otra en el país; las organizaciones de la FORA recibieron inesperada afluencia de nuevos miembros. La revolución parecía llamar a las puertas y la burguesía y las autoridades comprendían la gravedad de la hora. Nuestra prensa duplicó su tiraje ordinario; las publicaciones anarquistas inundaron el país. (…). Abad de Santillán, Diego – López Arango Emilio. El anarquismo en el movimiento obrero. Barcelona: Cosmos, 1925, p. 29.

[6] Los obreros de los talleres Vasena reclamaban la reducción de la jornada laboral de once a ocho horas, aumentos escalonados de los jornales, vigencia del descanso dominical y el cese de la persecución a los militantes de la Sociedad de Resistencia de Metalúrgicos.

[7] (…) Desde la reacción de enero de 1919 al golpe de estado militar de septiembre de 1930. De la reacción que se desencadeno a partir de enero de 1919 da una idea la cifra de 55.000 detenidos en todo el país en ocasión de la semana trágica, que costo millares de víctimas. En mayo se acentuaron las deportaciones y las prisiones y, de hecho, se produjo por entonces y por esa causa una gran renovación de hombres. Se multiplicaron al poco tiempo las publicaciones por todas partes y en muy pocos meses casi nadie se acordaba ya de la dura reacción y de sus consecuencias. Sin embargo, el tono del movimiento, que era de agitación intensa antes de mayo de 1919, decreció un tanto y paulatinamente se fue haciendo más constructivo. …. (…). Abad de Santillán, Diego. “Bibliografía anarquista argentina desde sus orígenes hasta 1930”, Timón n°6, diciembre de 1938. p. 178

[8] Bilsky, Edgardo J. (1984). La Semana Trágica. Buenos Aires: CEAL, p. 108.

[9] Recordemos que el estado hizo uso de la Ley de Residencia promulgada para el Centenario de la república Argentina. Sobre la magnitud de esta represión ejercida tanto durante como posteriormente a la Semana de Enero son descriptas por Santillán: (…) Un par de días más tarde el movimiento comenzó a decaer por agotamiento, y las clases dirigentes iniciaron su obra de venganza por el miedo que habían sufrido. Se calcula en 55.000 los obreros presos y prontuariados a consecuencia de ese movimiento de enero, en todo el país. La isla de Martín García fue la prisión para los destinados a la deportación, entre los cuales estaban, naturalmente, el secretario de la FORA y un numeroso grupo de militantes de la organización y de propagandistas anarquistas. Aunque la reacción fue grande y violenta y ha ofrecido escenas que recordaban los pogroms de los tiempos del zarismo, el movimiento no se interrumpió por un solo instante. (…). Abad de Santillán, Diego. 2005, La FORA: Ideología y trayectoria del movimiento revolucionario en la Argentina. Buenos Aires, Utopía Libertaria. p. 253

[10] El investigador salteño, Pablo Cosso, en base a uno de los principales periódicos comerciales salteños como fue Nueva Época, reconstruyó cómo los medios comerciales locales reflejaron parte de la represión desatada en la ciudad de Salta: “Entre los ciudadanos detenidos ayer por la policía, a título de agitadores, figura Gregorio R. Pinto […] Creemos que en este caso -y es posible que en otros- se ha procedido con precipitación y desconocimiento de antecedentes. El señor Pinto es de un temperamento pacífico y de un espíritu cultivado. Ha sido candidato a diputado nacional por el partido socialista en la capital federal. Su socialismo es ideológico y no debe confundírselo con las exaltaciones ácratas. De manera pues, que su detención constituye un error de exceso precaucional. […] Los obreros arrestados son los siguientes: Gregorio R. Pinto, Eusebio Tapia, Francisco Reyes, Jaime Canudas, Lorenzo Durand, Juan Durand, Tomás Ortiz, José Martínez, José Sierralta, Pedro Moreno, Alfredo Chocobar, Eleuterio Gonza, Segundo del Barco y más cuatro agitadores maximalistas, al parecer de origen ruso”. “Detención de obreros”. Nueva Época, 14/01/1919, Salta.

[11] La Protesta, Nº 4137, 9/7/1922; Cosso también investigó sobre la interpretación que hizo la prensa burguesa salteña acerca del maximalismo: “El maximalismo. Como lo define el doctor Alfredo L. Palacios. La dictadura del proletariado”, reproduciendo un testimonio del dirigente socialista, extraído de “un diario porteño”: El maximalismo […] pretende implantar inmediatamente el colectivismo agrario, prepara precipitadamente el socialismo en el orden industrial; quiere ‘aplastar’ la burguesía, suprimir la explotación del hombre por el hombre; la división de clases y por lo tanto el poder del estado. […] Así pasa hoy con la “dictadura del proletariado”. Los maximalistas creen que ha llegado el momento de implantar el colectivismo, tomando posesión del poder y aplicando la dictadura de clase. (Nueva Época, 14/01/1919).

[12] Mientras que en Buenos Aires se encontraba consolidada la organización de la Liga Patriótica, en Salta encontramos algunos indicios sobre su pre-configuración orgánica. Durante la segunda quincena de Abril de 1921 se convoca a elecciones de las autoridades directivas, las urnas circularon por distintos espacios afines desde la administración del periódico conservador La Provincia. “Liga Patriótica Argentina – la urna adonde se recogen los votos para la elección de las autoridades directivas estará en la Administración de «La Provincia» hasta mañana a hora 18, pasando luego el local del Centro Comercial adonde se verificara el escrutinio”. Nueva Época 26/4/1921, Salta.

[13] Su presidente, Manuel Carlés, fue un viejo conocido en Salta. Durante el periodo de 1916 a 1918 gobernó la provincia de Salta, Abraham Cornejo. Coincidiendo con la presidencia de los gobiernos radicales, entre los años 1918 y 1919, fue intervenida la provincia por el poder ejecutivo nacional bajo distintos argumentos. El primer interventor fue Emilio Giménez Zapiola hasta que el 29 de julio de 1918, cuando Carlés fue designado por el poder ejecutivo nacional como nuevo interventor.

[14] El Despertar, Nº 7, 4/7/1921, Salta.

[15] El Trabajo, Nº2, 10/4/1924, Tucumán. Crónica de una velada y conferencia. Organizado por la activa agrupación C. Anárquica «Despertar» se efectuó un festival el viernes 29 en el teatro Victoria a beneficio exclusivo de la anciana madre del malogrado compañero Justino Carrasco, asesinado por la hora policial en la huelga del año 1919.

[16] Aunque también cabe destacar que a lo largo de la década de 1920 los periódicos tucumanos fueron varios y muy importantes para el NOA: Tierra Libre (1922), Adelante (1922), La Paleta (1924), La Obra (1928).

[17] La Protesta nº 3286 31/1/ 1918; “Nuevos agentes. Güemes para normalizar la cobranza y atender todo lo que atañe al diario se ha hecho cargo provisoriamente el compañero Isaías Alveira este compañero tiene en su poder planillas enviadas por esta administración, y los compañeros pueden dirigirse a el con toda confianza. La Protesta nº 3607 4/1/1919.

[18] “L. Durán – Salta – es para no molestar Vd. del dinero ya acusamos recibo.” Tribuna Proletaria nº 117, 12/12/1919.

[19] Apareció el 10 de mayo de 1919. lo dirige el señor Edelmiro Avellaneda. Formato 36 x 50. Cuatro páginas a cinco columnas. Redacción: España 446; administración: Alberdi 777. suscripción mensual $0,60 centavos. Su publicación continúa con un tiraje de 800 ejemplares. Solá, Miguel. La Imprenta en Salta: cien años de prensa (1824-1924) y bibliografía antigua de la imprenta salteña. Buenos Aires. Tall. Gráf. Porter Hnos., 1924, pág. 87

[20] Correa Rubén Emilio y Pérez Marta Elizabeth (Coordinadores) (2008), Intelectuales, política y conflictividad social en salta durante la década del veinte. Estudios desde la prensa escrita. Salta. Editorial Milor. Página 22.

[21] La Protesta nº 4451, 14/7/1923.

[22] Junto con el de mozos, chauffeurs, conductores de carruajes, Carreros unidos, empleados de comercio y ferroviarios de Metan, Rosario de la Frontera y Güemes. Estos fueron los gremios anarquistas que desde comienzo de siglo sostuvieron la actividad ácrata en Salta hasta 1919. En los años sucesivos de 1921 a 1930 impulsaron múltiples organizaciones gremiales y agrupaciones de distintas tendencias dentro del anarquismo.

[23] Sobre esta vinculación en el NOA es posible constatar algún encuentro entre pintores santiagueños y tucumanos, donde se reivindican como “autónomos”. Tribuna Proletaria n.º 121, 17/12/1919.

[24] “Estaban casi sindicalizados en el Club. La Brigada de pintores era la más importante por ser mano de obra altamente calificada. No cualquiera podía ser pintor. En esas reuniones se comentaban problemas de trabajo, los precios que debían cobrarse y también intercambiaban secretos del oficio. Sin sede propia, alquilaba donde podía, continuó siendo un club pobre pero jamás abandonó sus ideales. Incluso en las actas, sus miembros se denominan “camaradas”. Ahí aflora la esencia política de sus fundadores.” Adet, Raquel; Corbacho, Miriam. La historia Contada por sus protagonistas: Salta, primeras décadas del siglo XX. Salta: Maktub, 2002.

[25] La Protesta nº 3609, 7/1/1919.

[26] Cabe recordar que durante 1914 se editó en Salta el periódico El Ariete, quizás el primer periódico netamente anarquista editado en salta -hasta ahora relevado y del cual no existen copias-.

[27] Los ejemplares de ¡Verdad! se conservan de manera algo dispersa en el Fondo Nettlau, nº 1-2, Arch. Nr. 3389; nº 8, Arch. Nr 33890; nº 9, Arch. Nr 33897 [IISH] en https://search.socialhistory.org/Record/ARCH01001.

[28] Fondo Nettlau, Arch. Nr. 443 [IISH]. Es posible leer mayores detalles sobre esta relación epistolar en: Papeles salteños en el fondo documental Max Nettlau: Sobre los vínculos internacionales del anarquismo salteño en la década del 1920. En https://acratasdesalta.wordpress.com/.

[29] El primero, Informe general del movimiento anarquista en la Argentina de Enrique Nido, de 1923, fue un estudio confeccionado como parte del 1º Congreso anarquista argentino, celebrado en la ciudad de Avellaneda en el mes de Noviembre de 1922. El segundo fue el Certamen internacional de La Protesta, elaborado por Max Nettlau y publicado en 1927 que abarcó solo hasta 1914. En ambos estudios no hay referencias sobre material anarquista editado en la provincia de Salta. El tercero data de 1932 y fue un trabajo coordinado por Diego Abad de Santillán, Bibliografía anarquista argentina, en el cual se hizo la primera y única referencia a una publicación estrictamente anarquista editada en Salta y fue la de El Coya. En su detallado trabajo cita el número 2, de la primera época, fechado en el mes de noviembre de 1924. Así mismo tampoco fueron citados por otros trabajos bibliográficos por historiadores abocados al estudio de la prensa escrita salteña.

[30] Adentrándonos en las algunas características sobre la publicación ¡Verdad! podemos señalar que comenzó a editarse hacia Febrero de 1920. Se conservan solo 4 ejemplares del periódico, los dos primeros números junto con los números 8 y 9. Si tomamos en cuenta que fue de tirada semanal calculamos que habría llegado al mes de Marzo de 1920. Si tomamos en cuenta que fue de tirada semanal calculamos que habría llegado al mes de Marzo de 1920. Los ejemplares estaban impresos en una hoja de formato A2 (42,0 cm de ancho x 59,4cm de alto) y a dos columnas. Compuestos por un encabezado y un lema que alternan en cada ejemplar (todos ellos haciendo referencia a su mismo nombre como por ejemplo: «Mira a la verdad de frente; solo ella podrá redimirte»; «El pueblo trabajador impondrá la verdad aún a costa de su sangre.» ). Todos los ejemplares fueron firmados por la Agrupación Anarquista Verdad.

Bibliografía

– Ácratas de Salta. Papeles salteños en el fondo documental Max Nettlau: Sobre los vínculos internacionales del anarquismo salteño en la década del 1920. En https://acratasdesalta.wordpress.com/

– Ácratas de Salta. Cartografía ácrata salteña I. Primeras coordenadas (1920 -1930). En https://acratasdesalta.wordpress.com/

Ácratas de Salta. Sobre el anarquismo en Salta: Una aproximación a El Coya (1924-1932). Periódico de los gremios Autónomos. En http://americalee.cedinci.org

Abad de Santillán, Diego. Abad de Santillán, Diego. Bibliografía anarquista argentina desde sus orígenes hasta 1930. Timón. n°6 diciembre de 1938.

Abad de Santillán, Diego. La FORA: Ideología y trayectoria del movimiento revolucionario en la Argentina. Buenos Aires, Utopía Libertaria. p. 253

– Abad de Santillán, Diego; López Arango Emilio. El anarquismo en el movimiento obrero. Barcelona : Cosmos, 1925.

– Adet, Raquel; Corbacho, Miriam. La historia Contada por sus protagonistas: Salta, primeras décadas del siglo XX. Salta: Maktub, 2002.

– Bilsky, Edgardo J. (1984). La Semana Trágica. Biblioteca Política Argentina 50. Buenos Aires: CEAL.

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– Correa Rubén Emilio y Pérez Marta Elizabeth(Coordinadores). Intelectuales, política y conflictividad social en salta durante la década del veinte: Estudios desde la prensa escrita. Salta: Milor, 2008.

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Solá, Miguel. La Imprenta en Salta: cien años de prensa (1824-1924) y bibliografía antigua de la imprenta salteña. Buenos Aires. Tall. Gráf. Porter Hnos., 1924.

 

Publicaciones periódicas utilizadas

La Protesta (Buenos Aires, 1897-2015)

Tribuna Proletaria (1919-1930)

El Despertar (Salta, 1921)

El Trabajo, (Tucumán, 1924)

Nueva Época (Salta,1921)

 

Agradecimientos

Lucas Domínguez Rubio